One Book, One Chicago Otoño 2004
Entrevista con Julia Alvarez
Su familia se mudó de la República Dominicana a Estados Unidos para huir del régimen de Trujillo cuando usted tenía diez años de edad. Usted ha dicho que venir a Estados Unidos es lo que la convirtió en escritora. ¿Por qué?
La sociedad dominicana y la época en la que me crié no impulsaban a las niñas a que tuvieran una profesion. Recuerde, esos eran los años 50, durante una dictadura represiva, cuando contar historias era una actividad peligrosa. La mía era una cultura oral, una cultura llena de narradores, pero no se alentaba el leer y escribir. (¡No había bibliotecas públicas ni prensa libre!) Al llegar a los Estados Unidos fui lanzada a un mundo donde yo era una extraña, donde hablaba el idioma con un acento. Esta abrupta e intensa "traducción" me llevó hacia los libros, la tierra de la imaginación donde todos son bienvenidos. En mi afán por dominar mi nuevo idioma, el inglés, tuve que prestar atención a las palabras, sus pequeñas reputaciones y atmósferas, sus pesos y equilibrios exactos, su aroma, sonido y textura. ¡Esto, naturalmente, resultó ser un adiestramiento excelente para una escritora principiante! De esta forma, lo que yo alguna vez considere una tragedia—el perder todo lo que conocía y amaba—me proporcionó las oportunidades para seguir mi vocación de escritora.
¿Por qué decidió escribir una novela sobre las hermanas Mirabal en vez de una historia verídica?
Inicialmente yo planeaba escribir una historia verídica, pero al hacer entrevistas encontré que había tantas versiones de "la verdad" y tantos vacíos sobre la vida de las hermanas, que comencé a dejar correr la imaginación para acomodar toda la verdad. Una de las cosas que sucede en una dictadura es que solamente se registra una "versión oficial"; todo lo demás es protegidamente oral, y desaparece cuando quien lo origina es asesinado y desaparece. Algunos de los protagonistas han sobrevivido y, naturalmente, los he entrevistado, incluso a Dedé Mirabal, la única hermana sobreviviente (de las cuatro hermanas Mirabal). Pronto llegué a saber que aún entre estas fuentes de información había distintas versiones de lo que "realmente" había acontecido. La historia, como estaba aprendiendo, es el relato que nos narramos sobre lo que realmente sucedió. Mi tarea como escritora fue intentar recopilar la mayor cantidad de versiones de la realidad, y luego reconstruir la historia imaginativamente. El hecho de que hubo tantas versiones de lo que realmente sucedió no nos debería sorprender: después de todo, percibimos los hechos a través de nuestros personajes, personalidades y puntos de vista. Esta realidad de cómo vivimos la historia se ajusta perfectamente al formato de una novela, la que se rige por "la verdad de acuerdo al personaje".
¿En qué está usted trabajando ahora?
Tengo una nueva novela, finding miracles (Encontrando milagros*), que saldrá en octubre. En ella se narra la historia de una joven, Milly, a quien la adoptan sus padres del Cuerpo de Paz (Peace Corps) de un país latinoamericano. Milly ha guardado su adopción en secreto de la mayoría de sus amigos, ya que no quiere ser diferente de su hermano y hermana, ambos hijos biológicos de sus padres adoptivos. Pero entonces, un día cuando tenía 16 años de edad, un refugiado del genocidio que estaba ocurriendo en su país natal se presenta en su salón de clase, y esto revela lo que Milly siempre ocultó. La historia relata la lucha de Milly por buscar y lograr la aceptación de su propia historia. El título se basa en en el hecho de que su nombre como huerfana fue "Milagros". Estoy realmente entusiasmada con esta novela porque más y más personas adoptadas de países del tercer mundo estan llegando a la madurez en familias anglosajonas y estadounidenses, y parte de su entendimiento de quiénes son, debe incluir algo de dónde ellas provienen. Pero, ¿cómo incorporar esa parte, cómo tomar conciencia de un pasado lejano y extraño para poder dar forma a un futuro de esperanza y compasion?... bueno, de eso se trata esta historia.
Creo que finding miracles está "terminada", de modo que no es la novela en la que realmente estoy trabajando ahora. Ya he comenzado algo nuevo que está todavía en sus fases iniciales, de modo que es difícil hablar de ello. Presenta un evento histórico pero tambien una narración ficticia. Es que nunca tomo el camino fácil, ¿no es cierto?



